viernes, 25 de junio de 2010

RESEÑA DE JOSÉ RAMÓN ZAPATA (REVISTA FLAMENCA COLMAO)


A CONTRATIEMPO


Mucho, pero que mucho, ha llovido desde que quedara grabada para la posteridad, una de esas tantas mentiras que los escribidores del arte flamenco de épocas pasadas se encargaron de hacernos creer: “para cantar flamenco, hay que haber pasado fatiguitas” (aplíquese también al toque y baile).
Con el devenir de los tiempos, y a medida que la población va adquiriendo más y más cultura, la música –incluida la flamenca- va evolucionando al mismo ritmo. Van apareciendo los primeros concertistas de guitarra flamenca y aquello de: “el flamenco no cabe en el pentagrama” queda al descubierto que es otra de las muchas mentiras cuyo único fin era, y aún sigue siéndolo en muchos círculos, crear en torno al flamenco un gueto donde sólo tengan cabida unos pocos elegidos.
Hoy ya se puede tocar flamenco leyendo un pentagrama; y no sólo por “solfeo cifrado”, sino aprovechando los ricos melismas que nos proporcionan todas y cada una de las notas musicales que conforman la escala diatónica; pero claro, para eso hay que estudiar música: solfeo, armonía, ritmo, etc.
Dicho lo anterior, tengo que decir, porque es verdad, que no todo lo que se oye actualmente es bueno; por mucho que esté escrito en un pentagrama en cuanto a concertistas flamencos se refiere. Ahora bien, si hablamos de la guitarra de acompañamiento el tema adquiere otra dimensión. Aquí no es un monólogo donde la inspiración del guitarrista –y conocimientos del diapasón- es fundamental, sino que debe existir una simbiosis entre el cantaor y el guitarrista.
Pero centrémonos en la guitarra de concierto que es lo que hoy nos ocupa. Hoy traigo a “colmao” un compacto cuyo autor es el profesor de la Universidad de Sevilla, donde imparte clases de literatura, Francisco Javier Escobar Borrego, conocido artísticamente como “Paco Escobar”. En este CD podemos encontrar rumbas, tangos, fandangos choqueros, rondeña, bulerías, soleá por bulería, sevillanas, tanguillos y alguno que otro tema de auténtica inspiración.
Ni que decir tiene, no es lo mismo escuchar un trabajo discográfico que una interpretación frente al respetable. No obstante, escuchado varias veces este compacto, observamos que, el autor, ha dedicado muchas horas de preparación hasta ver realizado este trabajo que nos presenta muy bien cuidado y, sobre todo, con honradez musical. Se podrá estar de acuerdo, o no, en cómo enfoca los temas, de qué otros instrumentos se rodea, qué visión musical tiene del flamenco de concierto este sevillano. Pero recuerden que, el concertista de flamenco, no tiene por qué ajustarse, estrictamente, a los cánones flamencos; sino dejar que su imaginación y, sobre todo, su inspiración y un buen aprendizaje, haga deslizar sus dedos por el diapasón buscando aquello que en flamenco conocemos como “duende”.
Paco Escobar llevará este trabajo a la Bienal de Flamenco de Sevilla este año. No sé qué grado de aceptación tendrá en la crítica flamenca (bueno los pocos que hay, porque la gran mayoría sólo llegan a comentaristas) y, sobre todo, en la afición. Pero ya se sabe, cuando de arte se trata no sólo hay que tener en cuenta los gustos, sino el conocimiento también.
A mí, me ha gustado “a contratiempo”; si lo miramos como lo que es: un trabajo discográfico flamenco de un concertista.
José Ramón Zapata

1 comentario:

  1. Felicidades Paco, no sabíamos -hasta leer esta reseña- que estarías en la Bienal. Te lo mereces, y sin duda esos "comentaristas" tendrán que rendirse a la evidencia de esa gran obra que has sabido crear con verdadero gusto y excelso conocimiento del instrumento, la música y el flamenco.
    Un beso. Rafael y Loli.

    ResponderEliminar